31 de diciembre de 2014

2014

He pensado en ser como los demás y despedir el año:

Organizamos nuestra vida en años, cada uno lleva una etiqueta que les ponemos nosotros mismos para definirlos, para identificar cada época de nuestro pasado.
Sinceramente, aún no sé qué etiqueta ponerle al 2014.
Ha sido un año interesante donde he reflexionado acerca de muchas cosas y me he estado preparando para dar un gran giro en 2015 a toda mi vida; dejar atrás todo lo que me hace daño, construir una nueva coraza pelirroja fuerte de mí misma y seguir adelante con la cabeza alta y jerseys anchos y una cámara al cuello.
Se me están regalando 365 días porque sí y tengo más que claro que no pienso desperdiciar ni el 90% de mi tiempo, que haré todo lo que me pida mi cuerpo que me haga feliz, que saldré en busca del sitio que este planeta me tiene reservado. Y seguro que lo encontraré.
Ojalá que todos consigáis hacer de 2014 un año que se queda corto en cuanto al que vais a vivir (porque, al fin y al cabo, el ser feliz o mejor depende bastante de uno mismo).

Imaginación sin límites y pesadillas.

Esta historia no sucedió ayer, tampoco hace un año ni hace diez. A decir verdad no sé cuando sucedió exactamente. Sólo sé que los niños pe...