2 de enero de 2015

A todas esas personas.

La primera entrada del año se la quiero escribir (y dedicar) a todos esos chicos que tienen el pelo casi delante de la cara pero que lo apartan hábilmente, a todas las chicas dejan huella allá por donde pasan sin que se vean a simple vista, a todos esos chicos que llevan un imán incorporado, a todas esas chicas que son un complicado rompecabezas por dentro y un simple puzle de niños por fuera, a todos esos chicos que no paran de hablar sin abrir la boca, a todas esas chicas que gritan tu nombre entre la multitud sin reproducir ningún sonido, a todos esos chicos con los que te gustaría pasar un día (o una tarde o una noche o más) entero con ellos, a todas esas chicas que te hacen salir a la calle para tener su compañía.
A todos esos chicos y esas chicas que forman parte de la raza humana que hacen que todo parezca estar dibujado con un bonito color.

Imaginación sin límites y pesadillas.

Esta historia no sucedió ayer, tampoco hace un año ni hace diez. A decir verdad no sé cuando sucedió exactamente. Sólo sé que los niños pe...