6 de abril de 2015

No es de noche pero es una confesión.

Me he dado cuenta de que soy diferente.
No sé si ha sido por todas esas personas que me dicen lo rara o diferente que soy día a día o porque noto que no encajo con nadie y en ningún lado.
Mi familia quiere que cambie para ser más "normal", y creedme que lo he intentado. Pero no lo he conseguido.
He notado que soy como soy, que no hay quien me cambie. He notado que leo muchos cuentos, muchos libros de asesinatos, que veo muchas series de psicópatas porque es lo que más me llama la atención, que no sé escribir poesía y que mi percepción del mundo no es la misma que la de una mayoría, que no estoy de acuerdo con muchas cosas que "han sido siempre así" y que por ello debería callarme mis opiniones siete días a la semana.
No sé actuar con la gente, me da mucha vergüenza todo, me repugna la compañía humana, mi cuerpo reacciona mal al contacto físico desde siempre y no digo "te quiero" prácticamente nunca porque no sé qué significado tienen esas palabras. Tampoco conozco lo que es el amor y todo lo que es cursi y meloso (o romántico, dicen algunos), me asusta y me produce un rechazo inmenso. Y soy adicta al miedo. Y tengo cambios de humor muy bruscos porque siempre me aguanto todo y, de vez en cuando, reviento y reviento con todo.

En definitiva, que soy diferente, sí. Y he intentado cambiar, pero me resulta completamente imposible.
Así que, no sé, os va a tocar aguantaros.
Y si dejáis de recordarme que soy tan rara y diferente cada hora, casi que me viene mejor.

Imaginación sin límites y pesadillas.

Esta historia no sucedió ayer, tampoco hace un año ni hace diez. A decir verdad no sé cuando sucedió exactamente. Sólo sé que los niños pe...